viernes, 3 de junio de 2011

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Rencor chilote

8 comentarios
Por Héctor Martínez Díaz



La académica polémica suscitada tras la cita de los autores del libro "Natales 100 años de historia", recientemente publicado, discrepando con lo manifestado por el historiador Mateo Martinic en su libro Ultima Esperanza en el Tiempo (año 2000), puede estudiarse desde un perspectiva antropológica desde tres puntos de vista no siempre coincidentes pero, culturalmente, cercanos.

1.- El libro de los autores natalinos comprueba lo planteado por Martinic, en el sentido de que nuestra chilota idiosincrasia natalina es cómoda, floja y lenta ya que demoramos casi 10 años en darnos cuenta que en el libro del premio nacional, éste nos trataba como la mona.

2.- La cita de los autores del libro, criticando la postura Martinic, manifestada hace un decenio atrás, comprueba el mito urbano de que existe eso del rencor chilote y que cuando se ofende a un nativo o descendiente del gran archipiélago madre, tarde o temprano, se paga.

3. Tras la polémica suscitada lo cierto, y más seguro, es que el Chico Paredes no le entregará las llaves del pueblo ni honrará como ciudadano ilustre, más bien distinguirá como persona non grata al historiador croata, en ceremonia en la nueva plaza del pueblo y que finalizará con un público llamado a tirarle piedras.

Comments

8 comments to "Rencor chilote"

Anónimo dijo...
23:56

Acá la crónica completa como salió en La Prensa Austral.

En un año en que el Centenario de Puerto Natales genera numerosas publicaciones, una reivindicación al aporte chilote en Ultima Esperanza, entre otros aspectos, realizaron José Luis Ampuero Pena, Edgardo Cea Oyarzún y Pedro Cid Santos, en su libro “Natales, Cien años de Historias 1911-2011”.

Este rescate, tampoco está exento de polémica, toda vez que en su tomo I, una nota al margen (página 129) alude a una caracterización del natalino que Martinic esboza en la página 271 de la segunda edición de su libro “Ultima Esperanza en el tiempo” (2000): “la pasividad, conformidad y escasa imaginación connaturales a la idiosincrasia chilota se habían transmitido e incorporado al modo de ser natalino por razón de la predominancia social de tal origen (...) De cómo esa expresión físico-anímica tal vez podía reflejar un proceso de pauperización social, incluyendo la salud, la cultura y otros aspectos es difícil de establecer”.

Al respecto, los autores dejan constancia en su obra su total y absoluta discrepancia con las citadas palabras al señalar que “no existirían tales expresiones físico-anímicas que provoquen pauperización social o cultural”.

Agregan que “la biología y hasta las ciencias históricas y sociales han demostrado hasta el cansancio que características psicológicas tales como la pasividad, conformidad o la imaginación no son patrimonio de ninguna etnia, sino que -al contrario- son características individuales que están, a Dios gracias, universal y democráticamente repartidas por todas las etnias del orbe. Afirmar lo contrario, sería tan absurdo o simplista como decir que todos los ‘austriacos’ (léase croatas) venidos a América eran unos muertos de hambre o unos cobardes, incapaces ya sea de generar una economía sustentable para su tierra, o bien, de enfrentarse contra el Imperio Austro-Húngaro para lograr su autonomía política. No caeremos en ese tipo de calificaciones”.

Asimismo, insisten en que no hay características connaturales que se puedan achacar a todo un pueblo y que, más encima, se transmitan a otro en razón de la predominancia social de origen, citando a estudiosos como Sergio Villalobos y Felipe Montiel Vera.

Deuda histórica
En otro pasaje, al hablar de la “época de oro” del periodismo, los autores rescatan la figura de Miguel Angel León Rabanales, director del periódico obrero “El Esfuerzo”, quien no se dejó amedrentar fácilmente, pese a amenazas y atentados sufridos. En 1927, un artículo suyo intitulado “A mi coronel” llevó al cierre del diario, la confiscación de su imprenta y a que León se viera relegado y posteriormente desaparecido, en plena dictadura de Carlos Ibáñez del Campo.

Los autores plantean que sería de justicia restituir una calle con su nombre: “Ello revelaría que hoy en día contamos con unos concejales y cuerpo edilicio conocedores de su pueblo y de su historia”. Si ello no se ha hecho, a más de 20 años de recuperada la democracia, refieren que “es lisa y llanamente por despreocupación y falta a sus deberes de nuestro municipio”.

Anónimo dijo...
01:33

Buen tapón amigos a quien nadie ha tenido los cojones de tocarle la oreja, ¡Miren lo que ha dicho de los chilotes! este señor croata. La fiera y progresista estirpe chilota natalina y de magallanes merece una disculpa académica ya que pueblera nunca la daría don "Mate".
Cualquiera sea sus explicación, no podrá opacar la lógica, noble, razonable e histórica discrepancia que han formulado estos tres grandes maestros, sobre todo, el que fue mi profesor, en el "Gabriela Mistral". Buena profesores y maravillosa su obra

Carolina Jimenez dijo...
00:03

Nada es eterno en la vida ni mucho menos en la historia, tan humana y cambiante pues la hacen las personas. Lei el libro de los profesores natalinos: "Natales: Cien Años de Historias" y "Última Espernaza en el Tiempo", 2000, de don Mateo.
Lamentablemente, en mi opinión, quien tiene que dar una disculpa es nuestro premio nacional de historia, por haber infrahumanizado a los chilotes natalinos, plataforma del progreso y desarrollo de nuestro suelo. Ejemplo de ello sobran,sugiero recurrir al citado libro de estos tres grandes docentes natalinos de origen y no postizos como otros miserables avarientos que no le han ganado a nadie e intentan disfrazarse con piel del cordero magallánico.

hugo dijo...
22:28

¡Grande Jefe Cea!

Mingo Gutiérrez dijo...
19:37

Los núcleos poblacionales de este sur -lo digo desde mi Tierra del Fuego- vienen de islas, y en muchos aspectos se mantienen como islas.

Luis Mancilla dijo...
11:18

El señor Martinic es el historiador oficial de los "pioneros" de la Patagonia. Los Blanchard, Braun, Menéndez, Montes, Stubenrauch, y otros. Este señor es "apologista" del nacionalismo facista que pregonaban la "Ligas Patrióticas" de Chile y Argentina que en la Patagonia quemaron la sede de la FOM, asesinaron obreros chilotes y gallegos en la Huelga Grande del año 21, en Santa Cruz. Para este señor no existe la Matanza de la Estancia La Anita, y sus cientos de chilotes fusilados.
Recomiendo leer el blog fabulogias para conocer y reconocer la historia de los chilotes en la Patagonia.

Martín Navarro dijo...
14:46


Amigos, hola.Primera vez que ingreso a este interesante blog. Soy argentino, hijos de padres chilotes, nací y vivo en San Julian. Un gigante orgullo de descender de esa noble estirpe isleña. Si pudiera acceder al libro Natales, cien años de Historia sería fabuloso.
Felicito a sus autores
El señor Martinic siempre ha tenido esa nefasta tendencia

Un abrazo para todos los chilenos y especialmente para los chilotes magallánicos

Karina lmh dijo...
09:00

GRANDE PROFE PEDROOOO <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 3<

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